miércoles
    sep192018

    También los gatos

    También salen a ver la lluvia caer, a estirarse en el corredor mientras las gotas se parten en pringas, a oler la tierra mojada y quizá a meditar, salen y se arrellanan al portón, a que quizá alguien les siga y acaricie sus barrigas y bien formadas «cabecitas de algodón». Se quedan todo el tiempo que les plazca, miran a la gente pasar apurada bajo las ráfagas húmedas, salen a captar las miradas de los transeúntes que a prisa saltan para evitar los charcos agitados de la calle, también suspiran y se hacen de cuenta que es un miércoles aburrido y a fruncir la cara cuando un vehículo ara las bellas pozas, sacrilegio mortal. También los gatos salen a encontrar la melancolía de los días grises, a recordar las noches oscuras y las brisas heladas de la madrugada, también los gatos aman y aman, y salen a ver la lluvia llevarse sus amores nocturnos, también los gatos salen a sentir el aroma secular y seco esfumarse por las ventanas del pasado azul.
    miércoles
    sep192018

    Bellamar

    En un lugar donde el sol irradia dorado y su piel morena resplandece como atardecer del Sahara, su mirada en el horizonte expande alegre, natural tierna y auténtica.
    domingo
    sep162018

    Literatura

    El primer libro que leí fue la Biblia(la versión protestante Reina Valera), de allí siempre me gustaron los libros de texto de la escuela, recuerdo con mucha estima uno que hablaba de un gigante que era gruñon y no dejaba a unos niños jugar en su jardín, y hace unos años supe que era de Oscar Wilde, los releía a veces porque siempre me encantaban esos textos, en el colegio recuerdo mi primer libro y fue «Cocorí» del costarricense Joaquín Gutiérrez, y mi venerable «el viejo y el mar» de Ernest Hemingway, leí con poca atención «Jacinta Peralta» de Ramón Amaya Amador, y también «Prisión Verde», «Con la misma herradura», «los brujos de Ilamatepeque», «Cipotes», y «Biografía de un machete». Recuerdo que leí también «Las Perras de Teofilito» de Teófilo Trejo, el querido Teofilito; muchas veces iba al colegio a vender sus «perras», lo queríamos tanto que le hacíamos rueda y le pedíamos que nos las contara, éramos felices. Leí a el gran Gabriel García Márquez: «El coronel no tiene quien le escriba», «Relato de un náufrago», «La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada» (leída en el 2017), «Crónica de una muerte anunciada», «El rastro de tu sangre en la nieve», «Doce cuentos peregrinos», y «Memoria de mis putas tristes». Vargas Llosa: «La ciudad y los perros», y «Los cachorros», leí «El tunel» de Ernesto Sabato y quizá otros libros que no recuerdo ahora, entonces no fui a la universidad así que hubo un periodo oscuro, hasta hace tres años más o menos que empecé a comprar libros de mi salario, no recuerdo cuál fue el primer libro, pero supongo que pudo haber sido de Edgar Allan Poe, estuve obsesionado con sus poemas y relatos, leí muchos y su única novela «Aventuras de Arthur Gordon Pym», «Relatos Cómicos», «Tales of Terror and Detection », «El cuervo y otros poemas» y «Once narraciones extraordinarias» conocí a otro clásico de la literatura; El Marqués de Sade con «La filosofía en el tocador», «Las 120 jornadas de Sodoma», y «La marquesa de Gange».

    Y para hacer corta la historia, una lista que quizá contenga libros ya mencionados.

    Gabriel García Márquez La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada
    Federico García Lorca Bodas de sangre
    Pedro Calderón de la Barca El alcalde de Zalamea
    William Shakespeare El mercader de Venecia
    William Shakespeare La Tempestad
    Guy de Maupassant Cuentos fantásticos
    Mark Twain El forastero misterioso
    Oscar Wilde La importancia de llamarse Ernesto
    William Shakespeare Sueño de una noche de verano
    Federico García Lorca La casa de Bernarda Alba
    Marqués de Sade La marquesa de Gange
    Edgar Allan Poe La narración de Arthur Gordon Pym
    Marqués de Sade Cuentos, historietas y fábulas
    Edgar Allan Poe Relatos Cómicos
    Anónimo La vida de Lazarillo de Tormes
    Miguel de Cervantes Novelas ejemplares
    Saint-Exupéry El principito
    Howard Phillips Lovecraft La sombra sobre Innsmouth
    Howard Phillips Lovecraft El morador de las tinieblas
    Howard Phillips Lovecraft El que susurraba en las tinieblas y poemas
    Howard Phillips Lovecraft El horror de Dunwich y otros cuentos
    Homero La Ilíada
    Carlos F. Gutiérrez Angelina
    George Orwell 1984
    George Orwell Rebelión en la granja
    Lope de Vega Fuenteovejuna
    Marqués de Sade Filosofía en el tocador
    Edgar Allan Poe Once narraciones extraordinarias
    Ramón García Domínguez Una piraña en mi bañera
    Homero La odisea
    Jorge Luis Borges Historia universal de la infamia
    Geoffrey Chaucer Los cuentos de Canterbury
    Juan Rulfo Pedro Páramo
    Juan Rulfo El llano en llamas

     
    Franz Kafka La metamorfosis

     

    En este enlace tengo la lista de casi todos mis libros  https://docs.google.com/spreadsheets/d/1tN9KBj8jUiw4_EvyHT_9ILiyekwJnPMsgQlEWsQ2hGU/edit#gid=0

    domingo
    sep162018

    17 de Enero y las Rosas

    Hoy fue un día superdivertido, volví a la comunidad «17 de Enero y las Rosas en La Lima Cortés», le celebramos el día del niño a casi más de 150 infantes; el equipo coordinó muy bien y no hubo percance alguno. Había pasado un año desde la última vez que fuimos, este año algunos niños se volvieron adultos y no aparecieron, pero habían nuevos miembros vibrantes y llenos de alegría. Algunos criticarán y dirán que «solo en fechas especiales aparecen para esos gestos interesados», y entiendo porque cuesta creer en la solidaridad, vivimos tiempos de odio y desigualdad extrema. El objetivo es acercar el corazón, que ellos tengan esperanza que hay gente que está dispuesta a compartir; ellos recordarán este día durante muchos meses, lo hablarán entre ellos, así cuando recordamos cosas que nos sucedieron cuando íbamos a una piñata. Imaginen la experiencia, eres el que tiene el palo y la piñata está allí subiendo y bajando y a veces bamboleando, hay gritos de alegría, te dicen que le des y vos le das con el alma para romperla y sacar los confites, no le has sacado nada y es el turno de otro, y así pasan tres o cuatro niños y vas sintiendo que cada palo que dan, es una herida mortal a la piñata, te emocionas y quieres coger tantos dulces como sea posible, es una competencia ante tantos otros que quieren lo mismo, quieres agarrar los mejores caramelos, bombones y a veces juguetitos que meten, la piñata está casi por reventar y ¡pum!, vierte de su interior chorros, y chorros de los amados confites y no hay segundos por perder, te abalanzas y estás en el tumulto recogiendo y arrebatando lo que hay, te tiran del pelo, quizá te machucan la manos, peleas con alguien o entristeces porque no agarraste mucho o te va superbien y sabes feliz, rechoncho y compartes con los que fueron menos suertudos. Pasarás la tarde con tus amiguitos, se te olvidará la cena. Dormirás, todavía con muchos dulces en tus bolsas, estarás empalagado pero aún así deseas que sean ilimitados. Luego siguen los días aburridos y desearás que pase un año. Hoy también volví a ser niño, pero un niño observador y velador; al servicio de los festejados, también jugué un poco y tampoco quería que terminara la tarde. Hay que poner algunos puntos claros: en esta comunidad no hay agua potable, no hay energía eléctrica, no hay alcantarillado, apenas tienen una escuela primaria y están lejos de la ciudad, muy lejos entre los famosos campos bananeros, algunos de ellos son descendientes de los que en el 1954 sufrieron la embestida de las compañías saqueadoras. No hablaré de pobreza, y tampoco ofreceré datos estadísticos (no tengo)sobre las carencias que sufren. Entonces no se trata de una carisma «calendarizada», algunos voluntarios han trabajado y sufrido por la igualdad de los habitantes de la comunidad, han trabajado hombro a hombro y volver es como un sueño, vuelven para cargar las baterías, para poner aparte las cosas negativas, para agarrar fuerzas, algunos no olvidan sus familias con las que vivieron experiencias años atrás y quieren ver a sus chiquillos, abrazarlos y cargarlos. Hay mucho sentimiento, algunos vinieron de ciudades lejanas, pasaron horas y horas en carretera con la ilusión de estar allí, con las familias, con también los voluntarios que al pasar los años formaron una nueva familia. Mi experiencia, mi domingo feliz.
    sábado
    sep152018

    Fiesta de putas y políticos

    Fuimos invitados a la fiesta y era obligatoria nuestra presencia, los tributos presentar y todo a su medida o incluso más, no podemos decir no al gran estado, no podemos decir no a los personajes oscuros que mandan el jolgorio de los millones a costas de invitados a fuerza, bailamos y reímos, nos emborrachamos en plenitud y luego los vergazos no paran, fuimos invitados a la fiesta sin querer queriendo y no podemos decir no, tenemos una cédula de identidad y fijadas las cantidades de las extorsiones impuestas, dinero para aquí y dinero para allá, llenamos los sacos de los payasos opresores, y la piñata la revientan ellos, el discurso ya está arreglado. Nos invitaron a la gran fiesta del despotismo, estamos en el coliseo de la amargura, desidia y porquería humana. Encontramos a los nuestros extasiados y amando al organizador, el que exige tu presencia y loas aportaciones, cada año piden más y te invitan a la fiesta a la que tienes que pagar por el pastel, los globos y las tarjetas de invitación. Hay colados, siempre los hay y patrones que desde lugares oscuros ordenan quienes le dan a la piñata, no importa si te vistes e gala o no, igual tu asistencia está confirmada, las estadísticas les dice cuántos más estarán el año que viene y los que se murieron solo sirven a cada cuatro años. Somos invitados a entrar, comer y beber y todo a costas de nuestro sudor y sangre en algunos casos, puedes quejarte y solo parecerás un ridículo porque te ignorarán, las portadas de las revistas solo dirán lo lindo que se vistió el anfitrión y su mujer, dirán tantas cosas bonitas.