domingo
    oct142018

    Angy

    Un día de madrugada cuando regresaba de verte. Te conocí un 24 de diciembre del 2002 o 2003, no recuerdo con exactitud, quizá si calculo bien puedo dar con esa información, siempre que te veía te pensé muy feliz, con tus hermanas siempre jugando en la calle y siempre quise hablarles cuando las veía con G. Y la primer vez que te hable fue cuando te encontré en la pulpería de tu tío, aquel tipo idiota que nunca me agradó; mu hubiera encantado haber conocido mejor a tus padres pero quizá nunca hubiéramos sido algo. Platicamos muchas cosas que se llevó la noche, la brisa de esa noche tibia, de navidad. Siempre odié diciembre y con vos aprendí a amar ese mes desdichado. Fuiste mi novia y a escondidas nos besábamos cuando jugábamos, cuando quedábamos solos en el balcón, vos quitabas las celosías y la red y así poder tocarnos y besarnos entre esos barrotes. No sé cuántas veces te hice disgustos, creo que los que recuerdo fueron cuando te conté que tenía otra novia que había dejado por vos, tus celos se salieron de control y quedé como un idiota, quise hacerte sentir única al contarte que por vos había hecho eso, y la otra fue cuando me encontraste unos cigarrillos cuando te había prometido no volver a fumar. El vecino nunca supo quién le robaba las rosas, y nunca supo lo feliz que nos hizo, a mi por verte reír y a vos por tener tan bellos detalles, fuimos clandestinos, nos veíamos siempre en la oscuridad, alejados de todos, nuestro mundo era decirnos que nos queríamos susurro a susurro. Mi mamá varias veces me sacó una maleta con mi ropa, porque no paraba de escaparme a media noche, es que no podía dejar de verte, eras mi adicción. Pasé varios miedos por las calles que tenía que recorrer, dos veces me llevaron a la posta policial de La Lopez; la primer vez fue difícil, era irme con los policías o que despertaran a tus papás, no sé lo que pasó por tu mente, pero yo no quería que se terminara lo nuestro si ellos se enteraban, le dije al policía que no hicieran eso y que mejor me llevaran a dormir a ese apestoso lugar. En segundo de bachillerato llegaba casi siempre tarde a la clase de inglés porque te iba a encontrar a la escuela cuando dejabas a tus hermanitos, y nos íbamos a besar a la pulpería aquella donde cerraban a la hora del almuerzo, y eso nos hacía muy felices porque así teníamos un lugar para estar sin distracciones, solo tus labios y los míos, tu pálida piel con la mía. Y los celos que sentía cuando llegaban aquellos amigos que no me agradaban, y me daba cólera que te enamoraran pero yo no podía hacer nada, porque éramos a escondidas y quería interponerme y decirle que eras mi novia, debí hacerlo y también a tus papás y quizá en la actualidad todavía estuviéramos juntos. Debí haberte rescatado de ese hogar, no pude ser inteligente y ver que me necesitabas y siento mucho haber sido el pendejo que fui, nos merecimos el uno al otro, conocíamos nuestros miedos y éramos nosotros sin nada más, sin ocultar cosas, pero te fallé porque no te dije que me iba, te abandoné a tu suerte y yo me fui a la mierda en círculos oscuros. Recuerdo cuando te compré aquel anillo, no sé por cuánto tiempo ahorré, solo recuerdo que fui a la joyería «Honduras joyera», qué lástima que se lo quedara tu mamá, no pudiste quitárselo nunca. Y la vez que me quedé porque fingí estar borracho cuando nos invitaron aquellas cervezas los tipos aquellos que no tengo idea de dónde salieron ni quiénes eran. También fue chistoso cuando tu perro de mierda me mordió, creo que allí nos enamoramos sin saberlo, andaba en la bicicleta de mi hermano mayor, todo sucio y polvoso, en chancletas, sudado y no sé qué teníamos, no entiendo qué viste en mi; solo era un niño estúpido y vos una princesa de porcelana. Me encantaba cuando me mordías, tus labios siempre me encantaron tan carnosos y rosados, eras bella, bella siempre en mi corazó y en las noches que tuve que desaparecerte porque fui cobarde. Todavía no entiendo por qué no seguí buscándote, quizá Carol tuvo la culpa porque también me mató con su sonrisa, disculpá que la mencione, pero seamos realistas, las quise a las dos tanto como a Gisela.

    domingo
    oct142018

    Caso Hiper tiendas XTRA en San Pedro Sula

    Un caso de abuso, soberbia y falta de empatía

    Gabriela Cubas en facebook
    Bajo estas premisas:
    • Una mujer puede y debe cuidar a sus hijos no importa dónde estén.
    • Un trabajador debe cumplir con hacer su trabajo.
    • El cliente casi siempre tiene la razón.

    Muchas cosas debieron haberse hecho diferente. El guardia debió notificar a su superior, ella debió reportar a gerencia, la decisión al final es de la gerencia. Al ser un lugar privado, me refiero a que es un negocio de capital privado, ellos se reservan ciertas restricciones. Creo que debió haber estado bien rotulado que no se aceptan mujeres que amamanten a sus hijos dentro de la tienda, el señor guardia le notificó eso al cliente pero creo que le hizo falta la empatía, también hay que poner en la balanza otros factores que no conocemos y podrían ser: la manera o tono de voz en que el guardia lo notificó, lo mismo sobre la mujer, la forma en que ella le respondió al guardia; eso no lo sabemos, tenemos la única fuente de ella y de allí podremos ser muy sentimentalistas al dar nuestro juicio. 
    Hiper Tiendas Xtra se pronunció y alegan que no sucedió en sus oficinas y otra cosa, expresan que no están en contra de la lactancia materna.
    Hiper Tiendas Xtra en Facebook

     Recalco: EMPATÍA, la necesitamos en cada momento y sé que es difícil  ser así, lo he aprendido por la clase de trabajos que he tenido y por eso pienso que esas situaciones son difíciles, los guardias de seguridad en nuestro país no están entrenados de esa manera, algunos que he conocido son grandes personas y en general todos merecemos respeto, así como ella lo mereció debido a su situación como madre en situación de lactancia. También la soberbia es elemento crucial en muchas situaciones de malos entendidos, y he sido culpable también; como cliente me he comportado como un pendejo y recuerdo la última situación en Copán, a Fernando Pina le vendieron unos cigarrillos supercaros en un bar y él solo dijo que estaban carísimos y el cantinero respondió que «esto no era pulpería» lo que me molestó mucho y si no hubiera sido por la humildad de Fer, yo no me hubiera contenido.

    ACLARACION PUBLICA

    domingo
    oct142018

    Mundo de ofendidos

    No me gusta hacer comentarios sobre las vidas privadas de otras personas, pero qué ridícula esa gente que se pone el apellido del marido y tienen estas características:

     

    1. Son madres solteras
    2. Menores de edad
    3. Son víctimas de abuso
    4. No tienen relación ni de unión libre
    5. Etcétera

     

    Creo que son más interesantes las que se ponen nombres otaku. Iba a escribir esto en fakebook pero me detuve porque eso iba a herir los sentimientos de algunas persona que conozco. No me corrijo, sigo pensando que debí hacerlo, pero en este mundo nuevo de ofendidos es difícil no dañar a alguien.

    Luis Garcia en facebook

    sábado
    oct062018

    Libertango

    Astor Piazzolla - Libertango (1977)

    Hace pocos días que he estado escuchando música que por muchísimos años estuvo fuera de mi espectro metalero y comencé a escuchar a Paco de Lucía, David Bowie, Chavela Vargas(gracias a Andrés Salgado por mandarme una canción de ella) y a Astor Piazzolla. Por eso quiero hacer una pequeña recopilación de arreglos de esa pieza en otras versiones, como por ejemplo el heavy Metal.

    Me he prendido demasiado de «libertango» que busqué versiones en heavy metal.

     

    sábado
    sep292018

    Preso social

    Sos un preso social casi siempre y no lo notas a veces te cae el veinte pero por costumbre quieres seguir siéndolo, lo eres cuando le cedes el asiento a alguien en el bus cuando no tienes ganas de hacerlo pero igual lo haces para que los demás no digan que eres un macho de mierda, le dices que está guapa aunque no lo sientas solo para quedar bien, el cajero no te dio los centavos pero no los reclamas porque crees que luego de su turno el muchacho saldrá a contarle a sus compañeros que tuvo a un tacaño de mierda que pelea por los cincos, lo sos cuando sabes que los mierderos de kielsa se quedan con las monedas y ni siquiera te preguntan pero ves la factura y «donaste» a la fundación, sí, a esa que va a ir a jactarse de donar y hacer obra social con el dinero de otros, parecen políticos de mierda que te chantajean diciéndote que hicieron obras y debes votar por ellos como si ellos hubieran puesto el billete. Sos un preso social cuando en el bus vso sabés que cobran equis cantidad pero el chavo se queda u par de pesos y lo miras esperándolos pero sabes que no van a regresar y si los pides la gente te verá la cara de agarrado insolente. No llamas a la compañía de cable a que revise tu internet cuando sabes que te pasaste el día de pago pero no quieres que te recuerden la mora del recibo, sos un preso social cuando vas a saludar a alguien piensas en «vosearle» pero en «micras» de segundo cambias y le dices «usted». Pero somos presos sociales en las cosas equivocadas, porque nos acostumbramos a pensar en la opinión de la otra gente sin considerar tus derechos.