domingo
    jul072019

    K.

    Sin nombre
    La contemplé de reojo
    supe que la había perdido
    y que no volvería a amarla como la amé después de su primer «¡Hola!»
    me fui y la seguí de reojo,
    por si ella me miraba,
    quizá el amor pudiera renacer.
    Así me marché, con el rastro del amor que aún le tenía
    deshojando tal adiós.
    ¡Es una tirana!
    la vi quererla tras que puso su mirada en su ser
    pasaron las horas y ella no regresaba a ocupar su lugar
    La volví a ver, con su suéter rojo y su mirada triste
    Se la llevaron y con ella sus miradas furtivas y conmigo la eterna desidia.

    miércoles
    may082019

    Igorismo

    Igorismo
    El sufrimiento debe ser por ley incongruente 7 partes mayor a la felicidad y otras. Nuestras madres nos paren con dolor, nuestros sufrimientos se confabulan con las desgracias para hacernos ahogar en pozos de amargura.
    Somos dolor
    Nuestro destino en la vida humana no es ser feliz, feliz se le mal llama a los momentos en que el dolor perpetuo descansa, el hombre que dice ser feliz es un hipócrita, la felicidad es el exceso de las ambiciones y la codicia por estar sobre otros. Ser feliz es olvidar que la vida sigue allí afuera, ser feliz es detener el tiempo, por eso cuando sufrimos parece que es eterno y cuando queremos recordar momentos felices nos cuesta mucho, recuerdo más las cosas vergonzosas que mis momentos felices. Recuerdo una vez que tenía como 6 años y eructé en la mesa en frente de mi madrina y me regañaron.
    Creo que feliz es soñar porque olvido mis sueños con frecuencia.

     

    domingo
    abr212019

    El dinero era para cerveza

    «Antes de la tormenta» en Instagram
    En ese día, el del arcoiris en la carretera nos divertimos bastante porque habíamos caminado un trayecto largo y se empezaba a cubrir el cielo de nubes y por la forma en que los árboles rodean la carretera, al soplar el viento era tan fuerte que nos arrastraba un poco y un amigo andaba un sombrero y se le fue volando, entonces no grabé mucho al arcoiris, porque salí corriendo grabando a mi amigo corriendo detrás del sombrero hasta una parte que era como estacionamiento de un restaurante para viajantes de carretera, este amigo logró atrapar su sombrero y ya para eso la lluvia había iniciado, allí olía tan rico (petricor), pero no nos podíamos dar el lujo de mojarnos porque era nuestro primer día de viaje y no sabíamos si íbamos a pasar la noche allí en caso que la lluvia se prolongara.
     
    El video ese no sé dónde está, pero fue divertido verlo corretear por allí siguiendo su sombrero.
     
    Entramos al restaurante para pasar el rato pero la lluvia seguía y al rato la gerente llegó a meter presión para que compráramos algo, y por brutos comimos allí, nos salió caro la comida porque íbamos de mochilas y se supone que no debemos comer en restaurantes de esos porque se desperdicia el dinero.
     
    Ya que el presupuesto era para cervezas.
    jueves
    feb072019

    Diario de un canalla - Leyendas II

     

    «Azul» en InstagramMe despierto a veces temprano, hoy fue una casualidad porque pensé que era viernes y tengo una cita importante, la alarma hace meses que suena una vez a las 7 am y una segunda vez a las 8, cabe destacar que ya me acostumbré a ella y solo es una molestia menor que forma parte de mi día a día, el café no tarda y tampoco el desayuno, solo en mi habitación, como un hikikomori, desato mi ira en las redes sociales, todo me es ofensivo, critíco que el mundo se está yendo a la mierda y con él, mis comentarios, sexistas, sexófobos y homofóbicos en menor escala, no pongo menor escrutinio a mis opiniones, en realidad no me importa que no sean de agrado, siempre quiero que sean también odiadas, porque significa que tengo razón, que no importa que sea un canalla, al fin de cuentas las reacciones de las personas son las que me importan. Algunas personas que no conocen mis opiniones a fondo pensarán que soy un tipo fino y de buenos gustos, anticuado y quizá un nerd. Me halagan a veces cuando dicen que soy inteligente, pero un pendejo se conoce mejor a sí mismo y desde mis adentros los desprecio, sé que no soy inteligente, si lo fuera, en primer lugar no estaría hablando con gentuza, el café hace parte esencial de mis mañanas, no soy de los que dicen que no funcionan sin café, solo pienso que el café me transforma, a veces en alguien que puede hablar miles de cosas a la vez y otras en un osado hijo de puta. Me obsesionan las redes sociales, comparto opiniones y críticas a lo posmoderno, a mi generación, a todo lo que me parece una agresión a la cultura y a la uhmanidad en sí, prendo la música y la transformación inicia, no diré qué música me gusta, no quiero parecer un snob, siempre quiero ser cualquier cosa, menos un maldito idiota que hace algo por la moda, me rodea una cultura de mierda, la radio es insoportable, el bus, viajar en bus a veces puede ser tan relajante, quizá relajante cuando son viajes fuera de la ciudad, y sin música de mierda o personas apretando. Hoy es un día cualquiera, amanecí odiando más de lo normal, debo confesar que sufro e iras, iras que me arrojan a el teclado, para denunciar lo tanto que odio algo.

    miércoles
    ene302019

    Leyendas I

     

    Una cruz en un cementerio.
    Llamada telefónica de marzo 8, 2013
    ELLA  —Bien mi cielo, ¿y vos? 
    ELLA —¿Y eso por qué?
    ELLA —Lo siento, ¿de verdad no salió? ¿y eso por qué?
    ELLA —¡Respóndeme!
    ELLA —Oh, ya… No practicaste lo suficiente, ¡qué mal, porque es un buen trabajo.
    ELLA —No te ignoro, he respondido todos tus mensajes… ¿y qué rayos es es DM?
    Al siguiente día (mensajes de texto)
    ÉL —Pero me refiero a que respondes cada dos horas, a eso y no me decís por qué.
    ELLA —Es que ya te he dicho por qué es, no me cae ninguna notificación de mensajes a mi celular, por eso es que tardo.
    Días después un mensaje de texto, un 15 de marzo 2013
    ÉL — :/ Lo siento 
    Ella responde ese mensaje de texto un 24 de marzo 2013
    ELLA —¡Gatito! Hola, lo siento
    ¿Me perdonas?
    Carta de ÉL a ELLA, fechada 24 de marzo 2013
    —Sabes, lo triste es que he sentido enojo contigo, aunque te lo mereces, es mi culpa. Por meterme en tu vida, por creer que me quieres. Nunca he deseado renunciar a vos, ni dejar de quererte. ¿Qué puedo hacer para que me quieras? no lo sé. No soy lo que buscas. Nunca me sentí con tanta esventaja, porque nunca me tocó competir por una mujer, nunca tuve que sentir que por mis condiciones sociales tuviera esa desdicha, a ser un rechazado, un inutil, al que solo le queda la opción a mirar desde lejos, a sentir y desearte. Y estas, las palabras, que aunque me entierran a lo lejos y nada me favorecen, quisiera ser lo que quieres y complacer tus pretenciones, pero, ¿para qué me voy a engañar? No soy nada de eso, a veces quisiera, pero me doy cuenta que me engaño a mí mismo. No tengo nada que perdonarte, no has hecho nada de lo que te sientas que necesitas perdón, no soy nada más que febríles intenciones, y pues, no puedo hacer ya nada. Y como siempre, sigo sin entender muchas cosas, y como un vagamundo confundido; así sin vos, sin tu amor, sin comprender por qué, cómo, cuándo y hasta cuándo… tu suerte es que no sabes lo que siento, no tienes tiempo para sentirlo, de nada me sirve intentar, nada avanzo, nada obtengo, soy como una fuente que desprende amor para vos, que a veces me siento tan rebosante que siento que nunca se acabaría y lo único que necesito es que me quieras, que yo sea tu único amor y no ser un secundario.
    Carta de ella de finales de abril
    ELLA — No sé qué es exactamente lo que sientes, pero me lo imagino
    Y yo nunca te he juzgado por tus condiciones sociales, no sé a qué viene eso.
    Hicimos el intento, tuvimos nuestra oportunidad, te di todo de mí como a nadie nunca se lo había intregado, solo que no sé qué salió mal, dímelo tú… :/
    Yo siempre he deseado tu felicidad, nada más, pero al parecer no pude lograrlo, fracasé. Y me lamento por eso, creo que sí, de alguna manera extraña, debo decir que… lo siento, yo no te quiero lejos de mí, nunca he querido llegar a eso, pero siento que ya no podemos ni llevar las cosas en paz. Díme, ¿qué más podemos… hacer?
    Chat en agosto
    ÉL — No quiero ser la segunda persona en tu vida
    ELLA — Nunca he dicho eso
    ÉL — No lo dices, pero eso es lo que siento, aunque no lo pienses de esa manera, así me siento.
    ELLA — :/
    ÉL — Deseo encontrar la manera de hacerte sentir bien, mis deseos nunca han sido que estés lejos
    ELLA — No sé, no entiendo por qué lo interpretas de esa forma, podría referirme a ser amigos…
    ÉL — Como vos lo has dicho antes, que no tengo el derecho para reclamar nada, porque todo lo que siempre te he reclamado es amor y atención, no te culpo nada, pero, ¿qué puedo yo sentir ahora? Y es que por eso me siento en esta desventaja, quisiera perder mi memoria y estar en blanco, sin pensar, para no sentir más.